Heijunka: nivelar la producción para no vivir de picos y valles
Los pedidos de los clientes suben y bajan, pero la fábrica rinde mejor con un ritmo parejo. Heijunka toma el volumen de pedidos de un período y lo reparte en la misma cantidad y la misma mezcla de productos cada día.
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- 1 artículo, 1 tesis
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En una línea
Heijunka (nivelación) consiste en producir cada día la misma cantidad y la misma mezcla de productos, aunque los pedidos del cliente lleguen desparejos.
Qué es
Manuel Tornell parte de un problema que se ve en cualquier planta Lean: uno de los principios es ajustar la producción a lo que piden los clientes (just in time) y arrancar cuando hay demanda (pull), pero los pedidos fluctúan mucho, a veces de una semana a otra y de forma difícil de predecir. Seguirlos tal cual significaría semanas con máquinas y personas a tope, con horas extras y más riesgo de problemas de seguridad, de calidad y de averías, y otras semanas con recursos infrautilizados. Además, para responder a las fluctuaciones habría que aumentar el stock de piezas de los proveedores.
Por eso el objetivo de Heijunka, según el artículo, es equilibrar el programa de producción en lugar de fabricar siempre exactamente contra los pedidos del momento. Y no apunta solo a eliminar los desperdicios que alargan los plazos de entrega (muda): también apunta a la sobrecarga de personas y máquinas (muri) y al desnivel de los programas provocado por problemas internos como averías, falta de materiales o problemas de calidad (mura). Las tres palabras aparecen en el Sistema de Producción Toyota y en las ocho mudas. El artículo se apoya en Jeffrey Liker, Las claves del éxito de Toyota (Gestión 2000, 2006).
Cómo se aplica
Aplicar Heijunka, dice Tornell, consiste en tomar el volumen total de pedidos de un período dado y nivelarlo para que todos los días se produzca la misma cantidad y la misma mezcla. En pasos:
- Tomar los pedidos del período (semana, mes) por producto.
- Dividir por los días de producción para obtener la cantidad diaria de cada uno.
- Intercalar la mezcla: en vez de hacer todo lo del producto A y después todo lo del B, se alternan en lotes chicos y repetitivos.
- Poner el patrón a la vista, por ejemplo en una caja Heijunka.
- Mantener el patrón y revisarlo cuando cambia la demanda de fondo, no con cada pedido.
La tesis de la Universidad Estatal de Milagro describe la caja Heijunka (citando a Guerrero, 2017) como una herramienta que permite programar la operación mediante casilleros de trabajo: cada casillero es un intervalo de tiempo, que puede ir por ejemplo de 15 minutos a una hora, en el que se fabrican determinados productos. Con eso se reduce el tamaño de los lotes y se mejora la flexibilidad y la reducción de stocks. La tesis cita también a Kogel (2016), que atribuye a Heijunka previsibilidad (la demanda está nivelada), flexibilidad (por la reducción de los tiempos de cambio) y estabilidad (promedia el volumen y el tipo de producción a largo plazo). Además la relaciona con el takt time y con el pitch, que vincula con la cantidad de piezas por empaque.
Probalo
100 por día
80 por día
20 por día
Total por día: 200 unidades, todos los días, con la misma mezcla.
Ciclo repetitivo más corto (10 unidades): 5 de A, 4 de B, 1 de C. Así se puede repetir la secuencia varias veces por día:
Los valores precargados son el ejemplo del artículo de Manuel Tornell (Universidad de Cádiz): pedidos mensuales de 2000, 1600 y 400 piezas en 20 días de producción se fabrican como 100, 80 y 20 por día. El orden de la secuencia es una propuesta de este sitio: reparte cada producto lo más parejo posible dentro del ciclo.
Lo que exige nivelar
Tornell señala dos condiciones prácticas:
- Cambios de modelo cortos. Con Heijunka se cambia de producto muchas veces por día, así que el tiempo de cambio pasa a pesar mucho en la disponibilidad. Herramientas como SMED separan las tareas de cambio que exigen la línea parada (internas) de las que se pueden hacer con la línea en marcha (externas), y pasan a externas todo lo posible.
- Un pequeño inventario de producto terminado. Para protegerse de fluctuaciones bruscas conviene, según el artículo, un colchón chico de producto terminado: aunque parezca un despilfarro, puede eliminar bastante más despilfarro, porque permite seguir con flujo estable y producción nivelada. El artículo agrega que aproximadamente el 80% de la producción de la línea debería hacerse aplicando Heijunka.
Ejemplo real
El ejemplo del propio artículo: una línea fabrica tres tipos de piezas, A, B y C, y los pedidos mensuales son 2.000 de A, 1.600 de B y 400 de C, con 20 días de producción previstos. Cada día se fabrican las tres piezas en la misma cantidad: 100 de A, 80 de B y 20 de C. Así se mezcla la producción, se separan los tipos de pieza y se nivela su volumen en una secuencia predecible. Es el caso precargado en la calculadora de arriba, que además propone un ciclo repetitivo (5 de A, 4 de B y 1 de C) con la mezcla intercalada. Ese orden de secuencia lo propone este sitio; Tornell describe el principio, no esa secuencia.
Con Heijunka ganan también las personas y las máquinas: algunas piezas necesitan más mano de obra que otras, y conociendo la secuencia con las operaciones estandarizadas se puede planificar y equilibrar la carga. También se pueden acordar pedidos estables y nivelados con los proveedores.
Una conexión con mantenimiento, propia de este sitio y no de las fuentes: una carga pareja hace previsibles las ventanas para el mantenimiento preventivo y evita las semanas de sobrecarga en las que suelen aparecer las averías que el artículo menciona.
Plantilla para usar
| Producto | Pedidos del período | Días de producción | Cantidad diaria | Piezas por ciclo |
|---|---|---|---|---|
| (producto A) | pedidos ÷ días | cantidad diaria ÷ máximo común divisor | ||
| (producto B) | ||||
| (producto C) |
Caja Heijunka: una grilla con los productos en las filas y los intervalos de tiempo (por ejemplo, cada 30 minutos) en las columnas. En cada casillero va la tarjeta o el pedido de producción que se libera en ese intervalo.
Para no armarla a mano, hay una planilla de nivelación en Excel con las fórmulas ya hechas: calcula la cantidad diaria y el ciclo repetitivo, y trae la caja Heijunka para completar. Los valores que trae cargados son de ejemplo y hay que borrarlos.
Beneficios
- Reduce los picos de carga y las horas extras, y con ellos el riesgo de fallas de calidad, de seguridad y de máquina.
- Baja el inventario y los problemas ocultos asociados, porque se fabrica lo que el cliente pide en el período.
- Permite planificar personas, máquinas y compras a proveedores con un ritmo estable.
Limitaciones a tener en cuenta
- Sin cambios de modelo cortos, cambiar de producto varias veces por día destruye la disponibilidad: primero hay que trabajar el SMED.
- Necesita cierta estabilidad de la demanda de fondo y un colchón de producto terminado; con demandas muy erráticas o productos que se hacen a medida, solo aplica en parte.
- La tesis de Milagro describe un proyecto de aplicación en una empresa ecuatoriana de reciclaje de plástico con foco en el cumplimiento de las entregas; sirve como ejemplo de cómo se adapta la caja Heijunka a la programación de pedidos, pero acá no se reproducen resultados de esa aplicación.
En resumen
Heijunka no es fabricar más o menos: es fabricar parejo. Se toma el volumen de pedidos del período, se divide por los días y se reparte la misma mezcla cada jornada, con cambios cortos y un pequeño colchón de terminado. La calculadora te da la cantidad diaria y un ciclo intercalado para arrancar.
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